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Tipilambis´s beaches: come on over Tipilambi´s book with Scámpolo, Millenia and Printemps for free. |
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carmenmiranda@lectorias.com Biblioteca de lectorías
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Poesía de Carmen Miranda, de su libro: Gracias...
del mes de julio, viento osado que bate a las flores coquetas; flores rojas perfumadas, se mesen, se acarician entre ellas. Flores rojas perfumadas. El sol viste su color naranja, el reflejo del sol en las nubes convierte todo en color naranja... árboles, gentes, calles; todo es de color naranja. Y todo está en el encanto de la tarde, las gentes se escuchan en paz se saludan, se despiden con cariño. En la habitación el viento travieso mueve la cortina suavemente; deja su tibia sensualidad en el ambiente. Es una tarde perfumada de las flores rojas del mes de julio. Flores rojas perfumadas Hacen parecer que el tiempo se detiene... para soñar...
|
Sueño que me envuelvo
en tu perfume,
que me enciendo en tu llama,
que me excito con tus besos
cuando acaricias mi cuerpo;
beso tu boca, tu piel,
sueño que me encanto
en tu ritmo.
Tus risillas de diablillo,
hombre niño travieso,
tu fiera escondida,
tus ganas de amar.
Soy feliz
te encontré,
soy feliz,
mis sueños te crearon.
Te encontré, te robe,
caíste en mi trampa.
Sólo esperé...
en el tiempo
el momento de cautivarte.
Poco a poco te
convencí de mi,
poco a poco me
convencí de ti.
El aire siempre
lleno de magia,
de tu magia,
de mi magia
cálida dulce templada.
Sólo...
Quiero amarte,
sólo quiero que
percibas cuánto
te he anhelado
Desde qué tiempo
añorándote.
Llenarte de besos,
de mil palabras lindas;
que mi libertad de
mujer conocieras...
enredarte en mis brazos,
mirarte mucho; estremecerme
en tus caricias.
Ah... el entorno
tiene su perfume especial.
Besos
Me pides un beso, sonrío.
Tu mano me acaricia...
me estremezco.
Te miro a los ojos,
veo fuego.
Me hablas al oído,
mi piel se eriza;
nuestras auras se entrelazan.
Tu quieres. También yo.
No me tienes que convencer;
no tengo que convencerte,
tampoco hemos de esperar.
Todo está...
la tenue luz
la suave música,
la noche tibia,
tu perfume, el mío
y el cómplice vino.
Sin hacer esperar al tiempo.
Encendidas las pieles,
bocas al beso sediento
pechos ceñidos, desnudos,
rebosan energía,
temperaturas que suben,
respiraciones profundas.
Boca que besa mi cuello
suspiro brota en
mi vientre.
Hermosa es tu compañía,
te susurro.
Boca que vuelve a la mía,
beso encendido,
beso sediento,
beso profundo.
Mi boca recorre tu cuerpo,
tu ser se estremese,
estimula mi deseo.
Cierra tus ojos,
deja libre tu boca
cuando te miro.
Mis manos corren
libres por tu cuerpo,
te acarician suavemente...
fuertemente.
Y... mi mirada
queda perdida en la tuya.
Entonces...
en un instante, somos uno.
Es la danza del placer,
rítmicamente nos
conduce al éxtasis.
Es gran fiesta en nuestro ser,
gemidos palabras caricias.
Sudor que nos envuelve,
la fricción lo estimula.
Somos uno...
en dos corazones palpitantes.
Te digo; sí sí sí
dices; mi amor amor.
Suspiramos perdiéndonos así,
al explosivo placer del deseo.
ahhh... que deleite.
Te creo
Dime que andabas en la luna y te creo.
Dime que sin mi no vives y te creo.
Dime que me amas y te creo.
Dime lo que quieras, que te creo.
Es sólo estar contigo,
verte, escucharte,
besarte, acariciarte,
sonreír, jugar juntos,
compartir... creer en ti.
Estar aquí juntos,
eres verdad por ti mismo,
es estar a tu lado sintiendo tu
perfume, envuelta en tu magia,
disfrutando la compañía
es en lo creo,
dueños absolutos del momento...
Un día diferente
Me regalas un día
diferente a los demás,
con un paisaje nuevo para mi.
Es en esta mañana única
en que despierto y escucho tu voz
que proviene del pequeño zaguán
que conduce a la habitación
en donde dormía profundamente.
Es tu voz varonil
que dice mi nombre,
con dulzura.
No recuerdo mucho
las palabras esparcidas
por el aire...
lo que recuerdo del despertar,
es que a mis oidos
llegaron las notas
que dibujaron en mi rostro
la tenue sonrisa
y el gemido del confort
al que se abrieron mis ojos.
Eras tu, tan jovial
Tan confiado a mi.
Jamás olvidaré aquellas
notas que en un nuevo día
llegaron a mis oídos,
para despertarme al día
con mi mejor sonrisa.
No imaginé cuán hermosos
son mis sueños.
Eres reflejo de mis sueños;
porque es hermoso soñar,
cuando la emoción esta
en la realidad del sueño.
Caminado juntos
Observamos la hermosa mañana,
por un largo tiempo.
Caminando juntos,
hablamos de la clara
y de la frescura
que envolvió el entorno
con aromas de la yerva fresca,
del aire y el rocío.
Con los ojos cerrados
tomados de las manos
frente a frente,
respiramos frofundo
con nuestros rostros
libres y risueños.
Y así, nos vimos dentro
de un paisaje cobijados
bajo el embrujo de esa fresca
y aromática mañana.
Reposados en el césped
comentamos la variedad de colores
que nos ofrecío el paisaje,
el rocío hizo ver las hojas
con su verde intenso...
el cielo azul fue aún más claro.
Ahora la leve brisa fresca mueve
a las pequeñas flores amarillas
mientras las hormigas,
incasables en su faena,
forman un camino color café,
nada las distrae de su labor.
Las mariposas en vuelo
dan colorido al ambiente.
La mañana promete al día
lo cálido que va a ser.
Lo hermoso de lo nuestro en el tiempo.
Los rayos del sol penetran,
entibian la fresca mañana y,
en un tiempo corto, el lugar
llena con más luz, de vida,
colores y ese aroma
salvaje a naturaleza fresca.
Compartimos un paisaje,
una mañana fresca, el rocío,
las palabras, el aroma,
el sentimiento de la
agradable vivencia,
por ende lo que pronto será
un hermoso recuerdo.
Adonde?
Su voz se marchó, se fue con el tiempo.
tuvo que partir, pero
por un instante...
creyó que se quedaría.
Tanto extrañarse, el uno al otro,
al perfume, a las manos traviesas
a las miradas seductoras
a las ganas de amar.
Soñar en el encuentro.
No están...
mas los recuerdos flotan
por los rincones de sus almas.
Suspirando por los momentos de pasión,
de las mil frases construidas de amor.
Esperar en el encuentro,
la añoranza, el querer
verse, tocarse, besarse.
Que sea pronto,
por favor, lo piensan.
Volverán no por promesas,
Volverán por la naturalidad
a la hora de compartir.
Tocarán la puerta que,
al abrirse, hermosas
sonrisas brotarán.
La emosión no esperará,
los corazones palpitaran
más fuerte, lanzados al fuerte abrazo,
tras el beso sediento apasionado
que atizará el fuego encendido
que la ausencia no supo apagar,
y todo será nuevo de nuevo.
La espera sigue.
Aún no llega,
quiere sentir en la piel
la sensación del placer,
el estímulo de las palabras,
las caricias, las miradas, el perfume.
Nace una pequeña incertidumbre.
El cuerpo tiene sed.
El recuerdo, apacigua por
un instante la sed.
Mas, el viento seductor
trae consigo palabras
que revolotean en los oídos,
palabras de seducción,
gratas, lindas, que se envuelven
entre el recuerdo y la sed
que la ausencia depara.
Mas, el recuerdo no sacia la piel,
y las palabras seductoras
juegan rondas tomadas de las
manos al rededor de la mente.
Contigo siempre
Suave brisa
que envuelve mi vida
a través del tiempo.
Siendo niños nos conocimos,
girando nuestras fantasías y sueños
alrededor de un tiovivo.
Nuestras miradas
cautivadas quedan,
sonrisas que se besan,
corazones acelerados.
La juventud nos favoreció
con sus encantos.
Fueron tus alados brazos
mi cobijo;
yo quien te arrullaba
un susurro mágico.
Oh tiempo que nos condujo
por espacios diferentes.
Quise saber como
llenabas tu espacio,
si existían añoranzas.
Tu realidad quise conocer.
Ahora, después de tantas
añoranzas, entrelazadas
nuestras miradas de nuevo están.
Por un instante encantado,
fuimos los niños
girando fantasías y sueños
alrededor de aquel carrusel.
Hoy la juventud
ha florecido, dadivosa
Aún siento tu cobijo,
y sé que aún sientes mi arrullo.
Ahora comprendo
que siempre sera así.
Es mi dicha
Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento

te encontré,
soy feliz,
mis sueños te crearon.
Te encontré, te robe,
caíste en mi trampa.
Sólo esperé...
en el tiempo
el momento de cautivarte.
Poco a poco te
convencí de mi,
poco a poco me
convencí de ti.
El aire siempre
lleno de magia,
de tu magia,
de mi magia
cálida dulce templada.
Sólo...
Quiero amarte,
sólo quiero que
percibas cuánto
te he anhelado
Desde qué tiempo
añorándote.
Llenarte de besos,
de mil palabras lindas;
que mi libertad de
mujer conocieras...
enredarte en mis brazos,
mirarte mucho; estremecerme
en tus caricias.
Ah... el entorno
tiene su perfume especial.
Besos
Me pides un beso, sonrío.
Tu mano me acaricia...
me estremezco.
Te miro a los ojos,
veo fuego.
Me hablas al oído,
mi piel se eriza;
nuestras auras se entrelazan.
Tu quieres. También yo.
No me tienes que convencer;
no tengo que convencerte,
tampoco hemos de esperar.
Todo está...
la tenue luz
la suave música,
la noche tibia,
tu perfume, el mío
y el cómplice vino.
Sin hacer esperar al tiempo.
Encendidas las pieles,
bocas al beso sediento
pechos ceñidos, desnudos,
rebosan energía,
temperaturas que suben,
respiraciones profundas.
Boca que besa mi cuello
suspiro brota en
mi vientre.
Hermosa es tu compañía,
te susurro.
Boca que vuelve a la mía,
beso encendido,
beso sediento,
beso profundo.
Mi boca recorre tu cuerpo,
tu ser se estremese,
estimula mi deseo.
Cierra tus ojos,
deja libre tu boca
cuando te miro.
Mis manos corren
libres por tu cuerpo,
te acarician suavemente...
fuertemente.
Y... mi mirada
queda perdida en la tuya.
Entonces...
en un instante, somos uno.
Es la danza del placer,
rítmicamente nos
conduce al éxtasis.
Es gran fiesta en nuestro ser,
gemidos palabras caricias.
Sudor que nos envuelve,
la fricción lo estimula.
Somos uno...
en dos corazones palpitantes.
Te digo; sí sí sí
dices; mi amor amor.
Suspiramos perdiéndonos así,
al explosivo placer del deseo.
ahhh... que deleite.
Te creo
Dime que andabas en la luna y te creo.
Dime que sin mi no vives y te creo.
Dime que me amas y te creo.
Dime lo que quieras, que te creo.
Es sólo estar contigo,
verte, escucharte,
besarte, acariciarte,
sonreír, jugar juntos,
compartir... creer en ti.
Estar aquí juntos,
eres verdad por ti mismo,
es estar a tu lado sintiendo tu
perfume, envuelta en tu magia,
disfrutando la compañía
es en lo creo,
dueños absolutos del momento...
Un día diferente
Me regalas un día
diferente a los demás,
con un paisaje nuevo para mi.
Es en esta mañana única
en que despierto y escucho tu voz
que proviene del pequeño zaguán
que conduce a la habitación
en donde dormía profundamente.
Es tu voz varonil
que dice mi nombre,
con dulzura.
No recuerdo mucho
las palabras esparcidas
por el aire...
lo que recuerdo del despertar,
es que a mis oidos
llegaron las notas
que dibujaron en mi rostro
la tenue sonrisa
y el gemido del confort
al que se abrieron mis ojos.
Eras tu, tan jovial
Tan confiado a mi.
Jamás olvidaré aquellas
notas que en un nuevo día
llegaron a mis oídos,
para despertarme al día
con mi mejor sonrisa.
No imaginé cuán hermosos
son mis sueños.
Eres reflejo de mis sueños;
porque es hermoso soñar,
cuando la emoción esta
en la realidad del sueño.
Caminado juntos
Observamos la hermosa mañana,
por un largo tiempo.
Caminando juntos,
hablamos de la clara
y de la frescura
que envolvió el entorno
con aromas de la yerva fresca,
del aire y el rocío.
Con los ojos cerrados
tomados de las manos
frente a frente,
respiramos frofundo
con nuestros rostros
libres y risueños.
Y así, nos vimos dentro
de un paisaje cobijados
bajo el embrujo de esa fresca
y aromática mañana.
Reposados en el césped
comentamos la variedad de colores
que nos ofrecío el paisaje,
el rocío hizo ver las hojas
con su verde intenso...
el cielo azul fue aún más claro.
Ahora la leve brisa fresca mueve
a las pequeñas flores amarillas
mientras las hormigas,
incasables en su faena,
forman un camino color café,
nada las distrae de su labor.
Las mariposas en vuelo
dan colorido al ambiente.
La mañana promete al día
lo cálido que va a ser.
Lo hermoso de lo nuestro en el tiempo.
Los rayos del sol penetran,
entibian la fresca mañana y,
en un tiempo corto, el lugar
llena con más luz, de vida,
colores y ese aroma
salvaje a naturaleza fresca.
Compartimos un paisaje,
una mañana fresca, el rocío,
las palabras, el aroma,
el sentimiento de la
agradable vivencia,
por ende lo que pronto será
un hermoso recuerdo.
Adonde?
Su voz se marchó, se fue con el tiempo.
tuvo que partir, pero
por un instante...
creyó que se quedaría.
Tanto extrañarse, el uno al otro,
al perfume, a las manos traviesas
a las miradas seductoras
a las ganas de amar.
Soñar en el encuentro.
No están...
mas los recuerdos flotan
por los rincones de sus almas.
Suspirando por los momentos de pasión,
de las mil frases construidas de amor.
Esperar en el encuentro,
la añoranza, el querer
verse, tocarse, besarse.
Que sea pronto,
por favor, lo piensan.
Volverán no por promesas,
Volverán por la naturalidad
a la hora de compartir.
Tocarán la puerta que,
al abrirse, hermosas
sonrisas brotarán.
La emosión no esperará,
los corazones palpitaran
más fuerte, lanzados al fuerte abrazo,
tras el beso sediento apasionado
que atizará el fuego encendido
que la ausencia no supo apagar,
y todo será nuevo de nuevo.
La espera sigue.
Aún no llega,
quiere sentir en la piel
la sensación del placer,
el estímulo de las palabras,
las caricias, las miradas, el perfume.
Nace una pequeña incertidumbre.
El cuerpo tiene sed.
El recuerdo, apacigua por
un instante la sed.
Mas, el viento seductor
trae consigo palabras
que revolotean en los oídos,
palabras de seducción,
gratas, lindas, que se envuelven
entre el recuerdo y la sed
que la ausencia depara.
Mas, el recuerdo no sacia la piel,
y las palabras seductoras
juegan rondas tomadas de las
manos al rededor de la mente.
Contigo siempre
Suave brisa
que envuelve mi vida
a través del tiempo.
Siendo niños nos conocimos,
girando nuestras fantasías y sueños
alrededor de un tiovivo.
Nuestras miradas
cautivadas quedan,
sonrisas que se besan,
corazones acelerados.
La juventud nos favoreció
con sus encantos.
Fueron tus alados brazos
mi cobijo;
yo quien te arrullaba
un susurro mágico.
Oh tiempo que nos condujo
por espacios diferentes.
Quise saber como
llenabas tu espacio,
si existían añoranzas.
Tu realidad quise conocer.
Ahora, después de tantas
añoranzas, entrelazadas
nuestras miradas de nuevo están.
Por un instante encantado,
fuimos los niños
girando fantasías y sueños
alrededor de aquel carrusel.
Hoy la juventud
ha florecido, dadivosa
Aún siento tu cobijo,
y sé que aún sientes mi arrullo.
Ahora comprendo
que siempre sera así.
Es mi dicha
Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento

Quiero amarte,
sólo quiero que
percibas cuánto
te he anhelado
Desde qué tiempo
añorándote.
Llenarte de besos,
de mil palabras lindas;
que mi libertad de
mujer conocieras...
enredarte en mis brazos,
mirarte mucho; estremecerme
en tus caricias.
Ah... el entorno
tiene su perfume especial.
Besos
Me pides un beso, sonrío.
Tu mano me acaricia...
me estremezco.
Te miro a los ojos,
veo fuego.
Me hablas al oído,
mi piel se eriza;
nuestras auras se entrelazan.
Tu quieres. También yo.
No me tienes que convencer;
no tengo que convencerte,
tampoco hemos de esperar.
Todo está...
la tenue luz
la suave música,
la noche tibia,
tu perfume, el mío
y el cómplice vino.
Sin hacer esperar al tiempo.
Encendidas las pieles,
bocas al beso sediento
pechos ceñidos, desnudos,
rebosan energía,
temperaturas que suben,
respiraciones profundas.
Boca que besa mi cuello
suspiro brota en
mi vientre.
Hermosa es tu compañía,
te susurro.
Boca que vuelve a la mía,
beso encendido,
beso sediento,
beso profundo.
Mi boca recorre tu cuerpo,
tu ser se estremese,
estimula mi deseo.
Cierra tus ojos,
deja libre tu boca
cuando te miro.
Mis manos corren
libres por tu cuerpo,
te acarician suavemente...
fuertemente.
Y... mi mirada
queda perdida en la tuya.
Entonces...
en un instante, somos uno.
Es la danza del placer,
rítmicamente nos
conduce al éxtasis.
Es gran fiesta en nuestro ser,
gemidos palabras caricias.
Sudor que nos envuelve,
la fricción lo estimula.
Somos uno...
en dos corazones palpitantes.
Te digo; sí sí sí
dices; mi amor amor.
Suspiramos perdiéndonos así,
al explosivo placer del deseo.
ahhh... que deleite.
Te creo
Dime que andabas en la luna y te creo.
Dime que sin mi no vives y te creo.
Dime que me amas y te creo.
Dime lo que quieras, que te creo.
Es sólo estar contigo,
verte, escucharte,
besarte, acariciarte,
sonreír, jugar juntos,
compartir... creer en ti.
Estar aquí juntos,
eres verdad por ti mismo,
es estar a tu lado sintiendo tu
perfume, envuelta en tu magia,
disfrutando la compañía
es en lo creo,
dueños absolutos del momento...
Un día diferente
Me regalas un día
diferente a los demás,
con un paisaje nuevo para mi.
Es en esta mañana única
en que despierto y escucho tu voz
que proviene del pequeño zaguán
que conduce a la habitación
en donde dormía profundamente.
Es tu voz varonil
que dice mi nombre,
con dulzura.
No recuerdo mucho
las palabras esparcidas
por el aire...
lo que recuerdo del despertar,
es que a mis oidos
llegaron las notas
que dibujaron en mi rostro
la tenue sonrisa
y el gemido del confort
al que se abrieron mis ojos.
Eras tu, tan jovial
Tan confiado a mi.
Jamás olvidaré aquellas
notas que en un nuevo día
llegaron a mis oídos,
para despertarme al día
con mi mejor sonrisa.
No imaginé cuán hermosos
son mis sueños.
Eres reflejo de mis sueños;
porque es hermoso soñar,
cuando la emoción esta
en la realidad del sueño.
Caminado juntos
Observamos la hermosa mañana,
por un largo tiempo.
Caminando juntos,
hablamos de la clara
y de la frescura
que envolvió el entorno
con aromas de la yerva fresca,
del aire y el rocío.
Con los ojos cerrados
tomados de las manos
frente a frente,
respiramos frofundo
con nuestros rostros
libres y risueños.
Y así, nos vimos dentro
de un paisaje cobijados
bajo el embrujo de esa fresca
y aromática mañana.
Reposados en el césped
comentamos la variedad de colores
que nos ofrecío el paisaje,
el rocío hizo ver las hojas
con su verde intenso...
el cielo azul fue aún más claro.
Ahora la leve brisa fresca mueve
a las pequeñas flores amarillas
mientras las hormigas,
incasables en su faena,
forman un camino color café,
nada las distrae de su labor.
Las mariposas en vuelo
dan colorido al ambiente.
La mañana promete al día
lo cálido que va a ser.
Lo hermoso de lo nuestro en el tiempo.
Los rayos del sol penetran,
entibian la fresca mañana y,
en un tiempo corto, el lugar
llena con más luz, de vida,
colores y ese aroma
salvaje a naturaleza fresca.
Compartimos un paisaje,
una mañana fresca, el rocío,
las palabras, el aroma,
el sentimiento de la
agradable vivencia,
por ende lo que pronto será
un hermoso recuerdo.
Adonde?
Su voz se marchó, se fue con el tiempo.
tuvo que partir, pero
por un instante...
creyó que se quedaría.
Tanto extrañarse, el uno al otro,
al perfume, a las manos traviesas
a las miradas seductoras
a las ganas de amar.
Soñar en el encuentro.
No están...
mas los recuerdos flotan
por los rincones de sus almas.
Suspirando por los momentos de pasión,
de las mil frases construidas de amor.
Esperar en el encuentro,
la añoranza, el querer
verse, tocarse, besarse.
Que sea pronto,
por favor, lo piensan.
Volverán no por promesas,
Volverán por la naturalidad
a la hora de compartir.
Tocarán la puerta que,
al abrirse, hermosas
sonrisas brotarán.
La emosión no esperará,
los corazones palpitaran
más fuerte, lanzados al fuerte abrazo,
tras el beso sediento apasionado
que atizará el fuego encendido
que la ausencia no supo apagar,
y todo será nuevo de nuevo.
La espera sigue.
Aún no llega,
quiere sentir en la piel
la sensación del placer,
el estímulo de las palabras,
las caricias, las miradas, el perfume.
Nace una pequeña incertidumbre.
El cuerpo tiene sed.
El recuerdo, apacigua por
un instante la sed.
Mas, el viento seductor
trae consigo palabras
que revolotean en los oídos,
palabras de seducción,
gratas, lindas, que se envuelven
entre el recuerdo y la sed
que la ausencia depara.
Mas, el recuerdo no sacia la piel,
y las palabras seductoras
juegan rondas tomadas de las
manos al rededor de la mente.
Contigo siempre
Suave brisa
que envuelve mi vida
a través del tiempo.
Siendo niños nos conocimos,
girando nuestras fantasías y sueños
alrededor de un tiovivo.
Nuestras miradas
cautivadas quedan,
sonrisas que se besan,
corazones acelerados.
La juventud nos favoreció
con sus encantos.
Fueron tus alados brazos
mi cobijo;
yo quien te arrullaba
un susurro mágico.
Oh tiempo que nos condujo
por espacios diferentes.
Quise saber como
llenabas tu espacio,
si existían añoranzas.
Tu realidad quise conocer.
Ahora, después de tantas
añoranzas, entrelazadas
nuestras miradas de nuevo están.
Por un instante encantado,
fuimos los niños
girando fantasías y sueños
alrededor de aquel carrusel.
Hoy la juventud
ha florecido, dadivosa
Aún siento tu cobijo,
y sé que aún sientes mi arrullo.
Ahora comprendo
que siempre sera así.
Es mi dicha
Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento

Me pides un beso, sonrío.
Tu mano me acaricia...
me estremezco.
Te miro a los ojos,
veo fuego.
Me hablas al oído,
mi piel se eriza;
nuestras auras se entrelazan.
Tu quieres. También yo.
No me tienes que convencer;
no tengo que convencerte,
tampoco hemos de esperar.
Todo está...
la tenue luz
la suave música,
la noche tibia,
tu perfume, el mío
y el cómplice vino.
Sin hacer esperar al tiempo.
Encendidas las pieles,
bocas al beso sediento
pechos ceñidos, desnudos,
rebosan energía,
temperaturas que suben,
respiraciones profundas.
Boca que besa mi cuello
suspiro brota en
mi vientre.
Hermosa es tu compañía,
te susurro.
Boca que vuelve a la mía,
beso encendido,
beso sediento,
beso profundo.
Mi boca recorre tu cuerpo,
tu ser se estremese,
estimula mi deseo.
Cierra tus ojos,
deja libre tu boca
cuando te miro.
Mis manos corren
libres por tu cuerpo,
te acarician suavemente...
fuertemente.
Y... mi mirada
queda perdida en la tuya.
Entonces...
en un instante, somos uno.
Es la danza del placer,
rítmicamente nos
conduce al éxtasis.
Es gran fiesta en nuestro ser,
gemidos palabras caricias.
Sudor que nos envuelve,
la fricción lo estimula.
Somos uno...
en dos corazones palpitantes.
Te digo; sí sí sí
dices; mi amor amor.
Suspiramos perdiéndonos así,
al explosivo placer del deseo.
ahhh... que deleite.
Te creo
Dime que andabas en la luna y te creo.
Dime que sin mi no vives y te creo.
Dime que me amas y te creo.
Dime lo que quieras, que te creo.
Es sólo estar contigo,
verte, escucharte,
besarte, acariciarte,
sonreír, jugar juntos,
compartir... creer en ti.
Estar aquí juntos,
eres verdad por ti mismo,
es estar a tu lado sintiendo tu
perfume, envuelta en tu magia,
disfrutando la compañía
es en lo creo,
dueños absolutos del momento...
Un día diferente
Me regalas un día
diferente a los demás,
con un paisaje nuevo para mi.
Es en esta mañana única
en que despierto y escucho tu voz
que proviene del pequeño zaguán
que conduce a la habitación
en donde dormía profundamente.
Es tu voz varonil
que dice mi nombre,
con dulzura.
No recuerdo mucho
las palabras esparcidas
por el aire...
lo que recuerdo del despertar,
es que a mis oidos
llegaron las notas
que dibujaron en mi rostro
la tenue sonrisa
y el gemido del confort
al que se abrieron mis ojos.
Eras tu, tan jovial
Tan confiado a mi.
Jamás olvidaré aquellas
notas que en un nuevo día
llegaron a mis oídos,
para despertarme al día
con mi mejor sonrisa.
No imaginé cuán hermosos
son mis sueños.
Eres reflejo de mis sueños;
porque es hermoso soñar,
cuando la emoción esta
en la realidad del sueño.
Caminado juntos
Observamos la hermosa mañana,
por un largo tiempo.
Caminando juntos,
hablamos de la clara
y de la frescura
que envolvió el entorno
con aromas de la yerva fresca,
del aire y el rocío.
Con los ojos cerrados
tomados de las manos
frente a frente,
respiramos frofundo
con nuestros rostros
libres y risueños.
Y así, nos vimos dentro
de un paisaje cobijados
bajo el embrujo de esa fresca
y aromática mañana.
Reposados en el césped
comentamos la variedad de colores
que nos ofrecío el paisaje,
el rocío hizo ver las hojas
con su verde intenso...
el cielo azul fue aún más claro.
Ahora la leve brisa fresca mueve
a las pequeñas flores amarillas
mientras las hormigas,
incasables en su faena,
forman un camino color café,
nada las distrae de su labor.
Las mariposas en vuelo
dan colorido al ambiente.
La mañana promete al día
lo cálido que va a ser.
Lo hermoso de lo nuestro en el tiempo.
Los rayos del sol penetran,
entibian la fresca mañana y,
en un tiempo corto, el lugar
llena con más luz, de vida,
colores y ese aroma
salvaje a naturaleza fresca.
Compartimos un paisaje,
una mañana fresca, el rocío,
las palabras, el aroma,
el sentimiento de la
agradable vivencia,
por ende lo que pronto será
un hermoso recuerdo.
Adonde?
Su voz se marchó, se fue con el tiempo.
tuvo que partir, pero
por un instante...
creyó que se quedaría.
Tanto extrañarse, el uno al otro,
al perfume, a las manos traviesas
a las miradas seductoras
a las ganas de amar.
Soñar en el encuentro.
No están...
mas los recuerdos flotan
por los rincones de sus almas.
Suspirando por los momentos de pasión,
de las mil frases construidas de amor.
Esperar en el encuentro,
la añoranza, el querer
verse, tocarse, besarse.
Que sea pronto,
por favor, lo piensan.
Volverán no por promesas,
Volverán por la naturalidad
a la hora de compartir.
Tocarán la puerta que,
al abrirse, hermosas
sonrisas brotarán.
La emosión no esperará,
los corazones palpitaran
más fuerte, lanzados al fuerte abrazo,
tras el beso sediento apasionado
que atizará el fuego encendido
que la ausencia no supo apagar,
y todo será nuevo de nuevo.
La espera sigue.
Aún no llega,
quiere sentir en la piel
la sensación del placer,
el estímulo de las palabras,
las caricias, las miradas, el perfume.
Nace una pequeña incertidumbre.
El cuerpo tiene sed.
El recuerdo, apacigua por
un instante la sed.
Mas, el viento seductor
trae consigo palabras
que revolotean en los oídos,
palabras de seducción,
gratas, lindas, que se envuelven
entre el recuerdo y la sed
que la ausencia depara.
Mas, el recuerdo no sacia la piel,
y las palabras seductoras
juegan rondas tomadas de las
manos al rededor de la mente.
Contigo siempre
Suave brisa
que envuelve mi vida
a través del tiempo.
Siendo niños nos conocimos,
girando nuestras fantasías y sueños
alrededor de un tiovivo.
Nuestras miradas
cautivadas quedan,
sonrisas que se besan,
corazones acelerados.
La juventud nos favoreció
con sus encantos.
Fueron tus alados brazos
mi cobijo;
yo quien te arrullaba
un susurro mágico.
Oh tiempo que nos condujo
por espacios diferentes.
Quise saber como
llenabas tu espacio,
si existían añoranzas.
Tu realidad quise conocer.
Ahora, después de tantas
añoranzas, entrelazadas
nuestras miradas de nuevo están.
Por un instante encantado,
fuimos los niños
girando fantasías y sueños
alrededor de aquel carrusel.
Hoy la juventud
ha florecido, dadivosa
Aún siento tu cobijo,
y sé que aún sientes mi arrullo.
Ahora comprendo
que siempre sera así.
Es mi dicha
Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento

Dime que andabas en la luna y te creo.
Dime que sin mi no vives y te creo.
Dime que me amas y te creo.
Dime lo que quieras, que te creo.
Es sólo estar contigo,
verte, escucharte,
besarte, acariciarte,
sonreír, jugar juntos,
compartir... creer en ti.
Estar aquí juntos,
eres verdad por ti mismo,
es estar a tu lado sintiendo tu
perfume, envuelta en tu magia,
disfrutando la compañía
es en lo creo,
dueños absolutos del momento...
Un día diferente
Me regalas un día
diferente a los demás,
con un paisaje nuevo para mi.
Es en esta mañana única
en que despierto y escucho tu voz
que proviene del pequeño zaguán
que conduce a la habitación
en donde dormía profundamente.
Es tu voz varonil
que dice mi nombre,
con dulzura.
No recuerdo mucho
las palabras esparcidas
por el aire...
lo que recuerdo del despertar,
es que a mis oidos
llegaron las notas
que dibujaron en mi rostro
la tenue sonrisa
y el gemido del confort
al que se abrieron mis ojos.
Eras tu, tan jovial
Tan confiado a mi.
Jamás olvidaré aquellas
notas que en un nuevo día
llegaron a mis oídos,
para despertarme al día
con mi mejor sonrisa.
No imaginé cuán hermosos
son mis sueños.
Eres reflejo de mis sueños;
porque es hermoso soñar,
cuando la emoción esta
en la realidad del sueño.
Caminado juntos
Observamos la hermosa mañana,
por un largo tiempo.
Caminando juntos,
hablamos de la clara
y de la frescura
que envolvió el entorno
con aromas de la yerva fresca,
del aire y el rocío.
Con los ojos cerrados
tomados de las manos
frente a frente,
respiramos frofundo
con nuestros rostros
libres y risueños.
Y así, nos vimos dentro
de un paisaje cobijados
bajo el embrujo de esa fresca
y aromática mañana.
Reposados en el césped
comentamos la variedad de colores
que nos ofrecío el paisaje,
el rocío hizo ver las hojas
con su verde intenso...
el cielo azul fue aún más claro.
Ahora la leve brisa fresca mueve
a las pequeñas flores amarillas
mientras las hormigas,
incasables en su faena,
forman un camino color café,
nada las distrae de su labor.
Las mariposas en vuelo
dan colorido al ambiente.
La mañana promete al día
lo cálido que va a ser.
Lo hermoso de lo nuestro en el tiempo.
Los rayos del sol penetran,
entibian la fresca mañana y,
en un tiempo corto, el lugar
llena con más luz, de vida,
colores y ese aroma
salvaje a naturaleza fresca.
Compartimos un paisaje,
una mañana fresca, el rocío,
las palabras, el aroma,
el sentimiento de la
agradable vivencia,
por ende lo que pronto será
un hermoso recuerdo.
Adonde?
Su voz se marchó, se fue con el tiempo.
tuvo que partir, pero
por un instante...
creyó que se quedaría.
Tanto extrañarse, el uno al otro,
al perfume, a las manos traviesas
a las miradas seductoras
a las ganas de amar.
Soñar en el encuentro.
No están...
mas los recuerdos flotan
por los rincones de sus almas.
Suspirando por los momentos de pasión,
de las mil frases construidas de amor.
Esperar en el encuentro,
la añoranza, el querer
verse, tocarse, besarse.
Que sea pronto,
por favor, lo piensan.
Volverán no por promesas,
Volverán por la naturalidad
a la hora de compartir.
Tocarán la puerta que,
al abrirse, hermosas
sonrisas brotarán.
La emosión no esperará,
los corazones palpitaran
más fuerte, lanzados al fuerte abrazo,
tras el beso sediento apasionado
que atizará el fuego encendido
que la ausencia no supo apagar,
y todo será nuevo de nuevo.
La espera sigue.
Aún no llega,
quiere sentir en la piel
la sensación del placer,
el estímulo de las palabras,
las caricias, las miradas, el perfume.
Nace una pequeña incertidumbre.
El cuerpo tiene sed.
El recuerdo, apacigua por
un instante la sed.
Mas, el viento seductor
trae consigo palabras
que revolotean en los oídos,
palabras de seducción,
gratas, lindas, que se envuelven
entre el recuerdo y la sed
que la ausencia depara.
Mas, el recuerdo no sacia la piel,
y las palabras seductoras
juegan rondas tomadas de las
manos al rededor de la mente.
Contigo siempre
Suave brisa
que envuelve mi vida
a través del tiempo.
Siendo niños nos conocimos,
girando nuestras fantasías y sueños
alrededor de un tiovivo.
Nuestras miradas
cautivadas quedan,
sonrisas que se besan,
corazones acelerados.
La juventud nos favoreció
con sus encantos.
Fueron tus alados brazos
mi cobijo;
yo quien te arrullaba
un susurro mágico.
Oh tiempo que nos condujo
por espacios diferentes.
Quise saber como
llenabas tu espacio,
si existían añoranzas.
Tu realidad quise conocer.
Ahora, después de tantas
añoranzas, entrelazadas
nuestras miradas de nuevo están.
Por un instante encantado,
fuimos los niños
girando fantasías y sueños
alrededor de aquel carrusel.
Hoy la juventud
ha florecido, dadivosa
Aún siento tu cobijo,
y sé que aún sientes mi arrullo.
Ahora comprendo
que siempre sera así.
Es mi dicha
Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento

Me regalas un día
diferente a los demás,
con un paisaje nuevo para mi.
Es en esta mañana única
en que despierto y escucho tu voz
que proviene del pequeño zaguán
que conduce a la habitación
en donde dormía profundamente.
Es tu voz varonil
que dice mi nombre,
con dulzura.
No recuerdo mucho
las palabras esparcidas
por el aire...
lo que recuerdo del despertar,
es que a mis oidos
llegaron las notas
que dibujaron en mi rostro
la tenue sonrisa
y el gemido del confort
al que se abrieron mis ojos.
Eras tu, tan jovial
Tan confiado a mi.
Jamás olvidaré aquellas
notas que en un nuevo día
llegaron a mis oídos,
para despertarme al día
con mi mejor sonrisa.
No imaginé cuán hermosos
son mis sueños.
Eres reflejo de mis sueños;
porque es hermoso soñar,
cuando la emoción esta
en la realidad del sueño.
Caminado juntos
Observamos la hermosa mañana,
por un largo tiempo.
Caminando juntos,
hablamos de la clara
y de la frescura
que envolvió el entorno
con aromas de la yerva fresca,
del aire y el rocío.
Con los ojos cerrados
tomados de las manos
frente a frente,
respiramos frofundo
con nuestros rostros
libres y risueños.
Y así, nos vimos dentro
de un paisaje cobijados
bajo el embrujo de esa fresca
y aromática mañana.
Reposados en el césped
comentamos la variedad de colores
que nos ofrecío el paisaje,
el rocío hizo ver las hojas
con su verde intenso...
el cielo azul fue aún más claro.
Ahora la leve brisa fresca mueve
a las pequeñas flores amarillas
mientras las hormigas,
incasables en su faena,
forman un camino color café,
nada las distrae de su labor.
Las mariposas en vuelo
dan colorido al ambiente.
La mañana promete al día
lo cálido que va a ser.
Lo hermoso de lo nuestro en el tiempo.
Los rayos del sol penetran,
entibian la fresca mañana y,
en un tiempo corto, el lugar
llena con más luz, de vida,
colores y ese aroma
salvaje a naturaleza fresca.
Compartimos un paisaje,
una mañana fresca, el rocío,
las palabras, el aroma,
el sentimiento de la
agradable vivencia,
por ende lo que pronto será
un hermoso recuerdo.
Adonde?
Su voz se marchó, se fue con el tiempo.
tuvo que partir, pero
por un instante...
creyó que se quedaría.
Tanto extrañarse, el uno al otro,
al perfume, a las manos traviesas
a las miradas seductoras
a las ganas de amar.
Soñar en el encuentro.
No están...
mas los recuerdos flotan
por los rincones de sus almas.
Suspirando por los momentos de pasión,
de las mil frases construidas de amor.
Esperar en el encuentro,
la añoranza, el querer
verse, tocarse, besarse.
Que sea pronto,
por favor, lo piensan.
Volverán no por promesas,
Volverán por la naturalidad
a la hora de compartir.
Tocarán la puerta que,
al abrirse, hermosas
sonrisas brotarán.
La emosión no esperará,
los corazones palpitaran
más fuerte, lanzados al fuerte abrazo,
tras el beso sediento apasionado
que atizará el fuego encendido
que la ausencia no supo apagar,
y todo será nuevo de nuevo.
La espera sigue.
Aún no llega,
quiere sentir en la piel
la sensación del placer,
el estímulo de las palabras,
las caricias, las miradas, el perfume.
Nace una pequeña incertidumbre.
El cuerpo tiene sed.
El recuerdo, apacigua por
un instante la sed.
Mas, el viento seductor
trae consigo palabras
que revolotean en los oídos,
palabras de seducción,
gratas, lindas, que se envuelven
entre el recuerdo y la sed
que la ausencia depara.
Mas, el recuerdo no sacia la piel,
y las palabras seductoras
juegan rondas tomadas de las
manos al rededor de la mente.
Contigo siempre
Suave brisa
que envuelve mi vida
a través del tiempo.
Siendo niños nos conocimos,
girando nuestras fantasías y sueños
alrededor de un tiovivo.
Nuestras miradas
cautivadas quedan,
sonrisas que se besan,
corazones acelerados.
La juventud nos favoreció
con sus encantos.
Fueron tus alados brazos
mi cobijo;
yo quien te arrullaba
un susurro mágico.
Oh tiempo que nos condujo
por espacios diferentes.
Quise saber como
llenabas tu espacio,
si existían añoranzas.
Tu realidad quise conocer.
Ahora, después de tantas
añoranzas, entrelazadas
nuestras miradas de nuevo están.
Por un instante encantado,
fuimos los niños
girando fantasías y sueños
alrededor de aquel carrusel.
Hoy la juventud
ha florecido, dadivosa
Aún siento tu cobijo,
y sé que aún sientes mi arrullo.
Ahora comprendo
que siempre sera así.
Es mi dicha
Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento

Observamos la hermosa mañana,
por un largo tiempo.
Caminando juntos,
hablamos de la clara
y de la frescura
que envolvió el entorno
con aromas de la yerva fresca,
del aire y el rocío.
Con los ojos cerrados
tomados de las manos
frente a frente,
respiramos frofundo
con nuestros rostros
libres y risueños.
Y así, nos vimos dentro
de un paisaje cobijados
bajo el embrujo de esa fresca
y aromática mañana.
Reposados en el césped
comentamos la variedad de colores
que nos ofrecío el paisaje,
el rocío hizo ver las hojas
con su verde intenso...
el cielo azul fue aún más claro.
Ahora la leve brisa fresca mueve
a las pequeñas flores amarillas
mientras las hormigas,
incasables en su faena,
forman un camino color café,
nada las distrae de su labor.
Las mariposas en vuelo
dan colorido al ambiente.
La mañana promete al día
lo cálido que va a ser.
Lo hermoso de lo nuestro en el tiempo.
Los rayos del sol penetran,
entibian la fresca mañana y,
en un tiempo corto, el lugar
llena con más luz, de vida,
colores y ese aroma
salvaje a naturaleza fresca.
Compartimos un paisaje,
una mañana fresca, el rocío,
las palabras, el aroma,
el sentimiento de la
agradable vivencia,
por ende lo que pronto será
un hermoso recuerdo.
Adonde?
Su voz se marchó, se fue con el tiempo.
tuvo que partir, pero
por un instante...
creyó que se quedaría.
Tanto extrañarse, el uno al otro,
al perfume, a las manos traviesas
a las miradas seductoras
a las ganas de amar.
Soñar en el encuentro.
No están...
mas los recuerdos flotan
por los rincones de sus almas.
Suspirando por los momentos de pasión,
de las mil frases construidas de amor.
Esperar en el encuentro,
la añoranza, el querer
verse, tocarse, besarse.
Que sea pronto,
por favor, lo piensan.
Volverán no por promesas,
Volverán por la naturalidad
a la hora de compartir.
Tocarán la puerta que,
al abrirse, hermosas
sonrisas brotarán.
La emosión no esperará,
los corazones palpitaran
más fuerte, lanzados al fuerte abrazo,
tras el beso sediento apasionado
que atizará el fuego encendido
que la ausencia no supo apagar,
y todo será nuevo de nuevo.
La espera sigue.
Aún no llega,
quiere sentir en la piel
la sensación del placer,
el estímulo de las palabras,
las caricias, las miradas, el perfume.
Nace una pequeña incertidumbre.
El cuerpo tiene sed.
El recuerdo, apacigua por
un instante la sed.
Mas, el viento seductor
trae consigo palabras
que revolotean en los oídos,
palabras de seducción,
gratas, lindas, que se envuelven
entre el recuerdo y la sed
que la ausencia depara.
Mas, el recuerdo no sacia la piel,
y las palabras seductoras
juegan rondas tomadas de las
manos al rededor de la mente.
Contigo siempre
Suave brisa
que envuelve mi vida
a través del tiempo.
Siendo niños nos conocimos,
girando nuestras fantasías y sueños
alrededor de un tiovivo.
Nuestras miradas
cautivadas quedan,
sonrisas que se besan,
corazones acelerados.
La juventud nos favoreció
con sus encantos.
Fueron tus alados brazos
mi cobijo;
yo quien te arrullaba
un susurro mágico.
Oh tiempo que nos condujo
por espacios diferentes.
Quise saber como
llenabas tu espacio,
si existían añoranzas.
Tu realidad quise conocer.
Ahora, después de tantas
añoranzas, entrelazadas
nuestras miradas de nuevo están.
Por un instante encantado,
fuimos los niños
girando fantasías y sueños
alrededor de aquel carrusel.
Hoy la juventud
ha florecido, dadivosa
Aún siento tu cobijo,
y sé que aún sientes mi arrullo.
Ahora comprendo
que siempre sera así.
Es mi dicha
Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento

Los rayos del sol penetran,
entibian la fresca mañana y,
en un tiempo corto, el lugar
llena con más luz, de vida,
colores y ese aroma
salvaje a naturaleza fresca.
Compartimos un paisaje,
una mañana fresca, el rocío,
las palabras, el aroma,
el sentimiento de la
agradable vivencia,
por ende lo que pronto será
un hermoso recuerdo.
Adonde?
Su voz se marchó, se fue con el tiempo.
tuvo que partir, pero
por un instante...
creyó que se quedaría.
Tanto extrañarse, el uno al otro,
al perfume, a las manos traviesas
a las miradas seductoras
a las ganas de amar.
Soñar en el encuentro.
No están...
mas los recuerdos flotan
por los rincones de sus almas.
Suspirando por los momentos de pasión,
de las mil frases construidas de amor.
Esperar en el encuentro,
la añoranza, el querer
verse, tocarse, besarse.
Que sea pronto,
por favor, lo piensan.
Volverán no por promesas,
Volverán por la naturalidad
a la hora de compartir.
Tocarán la puerta que,
al abrirse, hermosas
sonrisas brotarán.
La emosión no esperará,
los corazones palpitaran
más fuerte, lanzados al fuerte abrazo,
tras el beso sediento apasionado
que atizará el fuego encendido
que la ausencia no supo apagar,
y todo será nuevo de nuevo.
La espera sigue.
Aún no llega,
quiere sentir en la piel
la sensación del placer,
el estímulo de las palabras,
las caricias, las miradas, el perfume.
Nace una pequeña incertidumbre.
El cuerpo tiene sed.
El recuerdo, apacigua por
un instante la sed.
Mas, el viento seductor
trae consigo palabras
que revolotean en los oídos,
palabras de seducción,
gratas, lindas, que se envuelven
entre el recuerdo y la sed
que la ausencia depara.
Mas, el recuerdo no sacia la piel,
y las palabras seductoras
juegan rondas tomadas de las
manos al rededor de la mente.
Contigo siempre
Suave brisa
que envuelve mi vida
a través del tiempo.
Siendo niños nos conocimos,
girando nuestras fantasías y sueños
alrededor de un tiovivo.
Nuestras miradas
cautivadas quedan,
sonrisas que se besan,
corazones acelerados.
La juventud nos favoreció
con sus encantos.
Fueron tus alados brazos
mi cobijo;
yo quien te arrullaba
un susurro mágico.
Oh tiempo que nos condujo
por espacios diferentes.
Quise saber como
llenabas tu espacio,
si existían añoranzas.
Tu realidad quise conocer.
Ahora, después de tantas
añoranzas, entrelazadas
nuestras miradas de nuevo están.
Por un instante encantado,
fuimos los niños
girando fantasías y sueños
alrededor de aquel carrusel.
Hoy la juventud
ha florecido, dadivosa
Aún siento tu cobijo,
y sé que aún sientes mi arrullo.
Ahora comprendo
que siempre sera así.
Es mi dicha
Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento

Su voz se marchó, se fue con el tiempo.
tuvo que partir, pero
por un instante...
creyó que se quedaría.
Tanto extrañarse, el uno al otro,
al perfume, a las manos traviesas
a las miradas seductoras
a las ganas de amar.
Soñar en el encuentro.
No están...
mas los recuerdos flotan
por los rincones de sus almas.
Suspirando por los momentos de pasión,
de las mil frases construidas de amor.
Esperar en el encuentro,
la añoranza, el querer
verse, tocarse, besarse.
Que sea pronto,
por favor, lo piensan.
Volverán no por promesas,
Volverán por la naturalidad
a la hora de compartir.
Tocarán la puerta que,
al abrirse, hermosas
sonrisas brotarán.
La emosión no esperará,
los corazones palpitaran
más fuerte, lanzados al fuerte abrazo,
tras el beso sediento apasionado
que atizará el fuego encendido
que la ausencia no supo apagar,
y todo será nuevo de nuevo.
La espera sigue.
Aún no llega,
quiere sentir en la piel
la sensación del placer,
el estímulo de las palabras,
las caricias, las miradas, el perfume.
Nace una pequeña incertidumbre.
El cuerpo tiene sed.
El recuerdo, apacigua por
un instante la sed.
Mas, el viento seductor
trae consigo palabras
que revolotean en los oídos,
palabras de seducción,
gratas, lindas, que se envuelven
entre el recuerdo y la sed
que la ausencia depara.
Mas, el recuerdo no sacia la piel,
y las palabras seductoras
juegan rondas tomadas de las
manos al rededor de la mente.
Contigo siempre
Suave brisa
que envuelve mi vida
a través del tiempo.
Siendo niños nos conocimos,
girando nuestras fantasías y sueños
alrededor de un tiovivo.
Nuestras miradas
cautivadas quedan,
sonrisas que se besan,
corazones acelerados.
La juventud nos favoreció
con sus encantos.
Fueron tus alados brazos
mi cobijo;
yo quien te arrullaba
un susurro mágico.
Oh tiempo que nos condujo
por espacios diferentes.
Quise saber como
llenabas tu espacio,
si existían añoranzas.
Tu realidad quise conocer.
Ahora, después de tantas
añoranzas, entrelazadas
nuestras miradas de nuevo están.
Por un instante encantado,
fuimos los niños
girando fantasías y sueños
alrededor de aquel carrusel.
Hoy la juventud
ha florecido, dadivosa
Aún siento tu cobijo,
y sé que aún sientes mi arrullo.
Ahora comprendo
que siempre sera así.
Es mi dicha
Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento

Aún no llega,
quiere sentir en la piel
la sensación del placer,
el estímulo de las palabras,
las caricias, las miradas, el perfume.
Nace una pequeña incertidumbre.
El cuerpo tiene sed.
El recuerdo, apacigua por
un instante la sed.
Mas, el viento seductor
trae consigo palabras
que revolotean en los oídos,
palabras de seducción,
gratas, lindas, que se envuelven
entre el recuerdo y la sed
que la ausencia depara.
Mas, el recuerdo no sacia la piel,
y las palabras seductoras
juegan rondas tomadas de las
manos al rededor de la mente.
Contigo siempre
Suave brisa
que envuelve mi vida
a través del tiempo.
Siendo niños nos conocimos,
girando nuestras fantasías y sueños
alrededor de un tiovivo.
Nuestras miradas
cautivadas quedan,
sonrisas que se besan,
corazones acelerados.
La juventud nos favoreció
con sus encantos.
Fueron tus alados brazos
mi cobijo;
yo quien te arrullaba
un susurro mágico.
Oh tiempo que nos condujo
por espacios diferentes.
Quise saber como
llenabas tu espacio,
si existían añoranzas.
Tu realidad quise conocer.
Ahora, después de tantas
añoranzas, entrelazadas
nuestras miradas de nuevo están.
Por un instante encantado,
fuimos los niños
girando fantasías y sueños
alrededor de aquel carrusel.
Hoy la juventud
ha florecido, dadivosa
Aún siento tu cobijo,
y sé que aún sientes mi arrullo.
Ahora comprendo
que siempre sera así.
Es mi dicha
Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento

Suave brisa
que envuelve mi vida
a través del tiempo.
Siendo niños nos conocimos,
girando nuestras fantasías y sueños
alrededor de un tiovivo.
Nuestras miradas
cautivadas quedan,
sonrisas que se besan,
corazones acelerados.
La juventud nos favoreció
con sus encantos.
Fueron tus alados brazos
mi cobijo;
yo quien te arrullaba
un susurro mágico.
Oh tiempo que nos condujo
por espacios diferentes.
Quise saber como
llenabas tu espacio,
si existían añoranzas.
Tu realidad quise conocer.
Ahora, después de tantas
añoranzas, entrelazadas
nuestras miradas de nuevo están.
Por un instante encantado,
fuimos los niños
girando fantasías y sueños
alrededor de aquel carrusel.
Hoy la juventud
ha florecido, dadivosa
Aún siento tu cobijo,
y sé que aún sientes mi arrullo.
Ahora comprendo
que siempre sera así.
Es mi dicha
Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento

Tu existir,
gracias a tu existir
mi vida es completa,
llenas mi ego con tus palabras,
cariños y sonrrisas.
Admiro tu tranquila audacia
sigilosa por los caminos
que te llevan a mi.
Inteligente,
entre pícaro y prudente,
con serenidad,
porque sabes que hay
situaciones que sólo florecen
con el tiempo, con paciencia.
Sonrío al ver que,
en todo lo que me rodea
siempre ecuentro algo de ti.
Quiero seguir estando en tus sentidos
como tu lo estás en los mios.
Sabes vivir en armonía,
llevas la vida limpia, pura,
aún contra cualquier contratiempo,
siempre relista y soñador,
con un poco de bohemio y,
romantico en los detalles sutiles.
Me agrada porque sabes llegar,
a donde más nos complace,
al sentimiento de amar,
de sentirse amado.
gracias
Lectorías para todos los días
El maravilloso mundo de las cartas
De leyenda: Macuá de Ña Zárate y Papichori
Del chile, chili, ají o pimiento








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